< Julio >

Edición 2015

La edición más grande en número de espectáculos, funciones y espectadores

De todas las ediciones del Festival, la vigesimocuarta será recordada por haberse cerrado con cifras récord de espectáculos, representaciones y público. La consideramos la mejor edición hasta el momento por el interés y la calidad de algunas de las propuestas internacionales y por la buena cosecha en cuanto a producciones, pero también por el compromiso y la implicación de Temporada Alta con la sociedad gerundense. Es, también, la edición de la vinculación entre la programación y la ciudadanía, con espectáculos como La cerimònia del foc de la compañía Carabosse, Please Continue (Hamlet) de Roger Bernat o Made in Girona: Political Mother de Hofesh Shechter.

Espectáculos: 108 (con cine incluido)
Coproducciones: 22
Estrenos: 42 (+ 4 cine)
Espectadores: 78.922 (total) / 91,80% (ocupación)
Salas: 22 (+ cine + calle)
Presupuesto: 3.128.318,51

Cartel 2015, Carlos Pazos

Una imagen “pop-ular y un poco pop”

“No me gustan nada los carteles que son una obra de un artista, pisada y trepada por los textos”, afirma Carlos Pazos, el autor del cartel de esta edición de Temporada Alta: “Tengo un interés especial por el diseño y el diseño gráfico. De hecho, cuando era joven me dediqué al diseño gráfico para ganar algún dinero. Me parece mucho más interesante que la colaboración y el trabajo de los diseñadores formen parte y se integren mucho más, y mucho mejor, con la obra”. Por eso, Pazos realizó una pieza que tiene vida propia, a partir de la cual los diseñadores de Elpulpo Studio realizaron el cartel. “La dejé un poco abierta para que pudiera producirse la intervención de una forma más natural y saludable para el artista y el diseñador”.

“Hice toda la imagen y una parte de texto y sugerí al equipo de diseñadores que hiciera el resto tal y como ellos quisieran, y no hemos tenido que corregir nada, entendieron el encargo maravillosamente y creo que les hizo ilusión. Estoy muy satisfecho con el resultado final: sigue siendo una obra de Carlos Pazos y, a la vez, el cartel es mucho más interesante”, explica el artista. El equipo eligió una parte de la tipografía y el artista les había dejado el espacio para que incorporaran la marca del festival. Pero la colaboración entre unos y otros no se limitó a que los diseñadores siguieran al pie de la letra las instrucciones del artista. “También incluyeron la ampliación de una imagen que yo había pegado, porque, como casi siempre, hice un collage, y pisaron la imagen que yo había puesto. La colaboración para ellos ha sido estimulante y para mí el resultado ha sido magnífico”. En cuanto a la tipografía, el artista aprovechó la caja de una conocida marca de champán para algunas de las letras de la palabra “Temporada” y la franja con lunares que hay en la parte izquierda proviene de una lujosa marca de ropa interior: “He querido que la imagen sea pop-ular y un poco pop”.

El tema central del cartel de esta edición del festival es la máscara, introducido a través de las dos imágenes en las que un hombre sostiene, delante de los pechos y los genitales, tres panes. Las imágenes las realizó el propio Pazos y provienen de su archivo. “No las hice expresamente para el cartel. Tengo un archivo de imágenes, realizadas por mí, o recortadas, de ideas, y cuando me hacen un encargo empiezo a revisarlo. Me pareció bastante sugerente convertir esos panes en una máscara. Lo son, pero de otra manera”.

La imagen ampliada de la que habla Pazos es la del conejo Tambor, del clásico de Disney Bambi. “Trabajo mucho con recuerdos e imágenes de mi infancia. Es un personaje que siempre llamaba la atención. Cuando yo era niño, había un programa en Radio Barcelona que se llamaba ‘Tambor’. Tambor siempre golpeaba el suelo con la pata izquierda como un toque de atención. Yo lo he utilizado como recuerdo de este personaje que llama la atención de que está pasando algo importante para que la gente se dé cuenta”. “Soy un gran amante de los animales y muy poco amante del ser humano, y por eso me gusta, como he hecho en este caso, ridiculizar al ser humano. Hay muchos autores teatrales que lo han hecho y han ensalzado a los animales. Sigo siendo un gran admirador de Walt Disney y él siempre jugó mucho con la humanización de los animales. Los animales también pueden representar una referencia shakespeariana, pero en general los utilizo porque me gustan mucho, creo que son unos seres maravillosos”.

Con todo, “no soy un gran amante del teatro, pero eso no significa que no vaya al teatro”, concluye Carlos Pazos. “Soy un fanático del cine y de la música, pero no tengo una gran cultura teatral”. Pero, como el artista vive en París buena parte del año, “suelo ver las representaciones de las obras de Thomas Bernhard, hacen muchas, aunque me interesa más el autor que el espectáculo”.

A estas alturas, es una obviedad decir que los carteles de Temporada Alta son obra de los artistas catalanes más destacados de las últimas décadas, como Antoni Tàpies, Antoni Miralda, Jaume Plensa, Eulàlia Valldosera, Perejaume, Frederic Amat y Eugènia Balcells. “Carlos Pazos, un desertor de los estudios de arquitectura, hijo acomodado de una familia empapada por el difuso clima franquista y novecentista que caracterizó buena parte de la burguesía local de posguerra, se dio a conocer tímidamente a principios de los años 70, en el contexto de las prácticas conceptuales”, dice el historiador del arte y crítico Martí Peran. “Aun así, su empatía con el grupo era poco más que estrictamente generacional. Carlos Pazos solo fue un artista conceptual en la medida en que el término se utilice para señalar las propuestas más o menos radicales que capitanearon la renovación del arte catalán entre mediados de los 60 y finales de los 70”. “El epígrafe de arte conceptual, en realidad, es muy ecléctico para el contexto local —continúa el texto—. En su interior, como sugeríamos, tienen cabida distintas poéticas pobres, efímeras u objetualistas que, de formas diferentes, se opusieron a las convenciones del modernismo abstracto y del realismo, todavía imperantes entonces en todo el territorio español. De ahí que incluso unas prácticas cercanas a un lenguaje pop también pudieran, en cierta medida, ser contempladas dentro del generoso epíteto de arte conceptual. Esta es en realidad la zona ambigua donde se instala habitualmente a Carlos Pazos, en la extraña hibridación entre conceptual y pop que, al parecer, sirve de comodín para ubicar a artistas ciertamente “resbaladizos” de los años setenta (junto a Pazos, también el trabajo del entonces Albert Porta, Jordi Galí, algo de Silvia Gubern, e incluso otro artista tan escurridizo como Àngel Jové).

La vinculación de Carlos Pazos con el pop art es evidente, pero debe precisarse en muchos puntos. El propio artista afirma que sus primeras fuentes fueron “el pop y el povera” y ciertamente hay muchos paralelismos entre sus trabajos como, por ejemplo, con la serie Bunk que Eduardo Paolozzi reedita en 1972. Sin embargo, los trabajos de Carlos Pazos cuando se da a conocer en 1971 (Anell, Abrillantador, Les enfants terribles…) están mucho más cerca del objeto surrealista —en la manera en que lo entiende Meret Oppenheim— que del arte pop purista norteamericano o de los intereses —junto a los objetos de gran potencial evocativo, el interés por la tecnología y el maquinismo— que articularon al Independent Group británico de Richard Hamilton. El pop que interesa a Carlos Pazos es, en realidad, el más “sucio”, el derivado de Duchamp y el neodadaísmo y que apunta hacia Warhol, Rauschenberg y el nouveau réalisme francés”.

Antoni Ribas

Carlos Pazos

Carlos Pazos (Cronología extraída del catálogo de la exposición que el artista tiene en cartel hasta finales de julio en el Centre d’Art Contemporani Piramidón: Bisturí o arsénico. Carlos Pazos en la colección de Piramidón, Centre d’Art Contemporani). No se la pierdan.
Realiza su primera exposición individual en 1970 y su primera retrospectiva, «No me digas nada», en 2007, en el MACBA (Museu d’Art Contemporani de Barcelona) y en el MNCARS (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía). Premio de la Comunidad de Madrid 2003, Premio Nacional de Artes Plásticas 2004 y Premio Nacional de Artes Visuales de Cataluña 2008. Es un artista indisciplinado, lo que le permite recurrir a los medios más adecuados para aquello que quiere hacer en cada momento: collage, escultura, cine, fotografía, instalación o performance. Enamorado desde siempre de la música y la noche, dirige el Salón de Baile Cibeles (1978-1982), con un aforo de 800 personas y dos orquestas de salsa y música swing en directo; el cocktail-bar Bijou (1983-1986) y el bar musical Je-rrix (1994-95). En este local estableció la sede de su Club de Fans, cuyas actividades se relanzaron en 2014 con el proyecto CP Selection a raíz de su participación en el programa Over 60 revolutions de la Academia de España en Roma. Enamorado desde siempre de los libros y las letras, en 2004 la Universitat de Barcelona publica su primer libro de textos, Garabatos y Zarpazos, reeditado en 2007. El segundo libro, Pimpollos y Papanatas, lo publicó la editorial Comanegra en febrero de 2013. Enamorado desde siempre del cine, en los años 60 y 70 hizo algunas películas en súper-8 de las que queda poca cosa. En 1987 actuó como protagonista de la película de Jordi Cadena Es quan dormo que hi veig clar, basada en textos del poeta J.V. Foix, y en 2006 escribió y dirigió Mnemocine. Película recortable, de 26 minutos de duración, integrada por 11 fragmentos audiovisuales. Retomando su pasión por la música y aprovechando la invitación a exponer en el Centro para el Desarrollo de las Artes Visuales de La Habana, rodó la película Yo inventé unos Llopis, que se presentó en La Casa Encendida en Madrid, en junio de 2012, en el Cinema Ciutat de Palma de Mallorca en septiembre del mismo año, en la Filmoteca de Catalunya en febrero de 2013 y en la Real Academia de España en Roma, en marzo de 2014. En septiembre de 2014 presentó la primera fase del proyecto For CP Fans Only Portátil, físicamente situado en las instalaciones de la fábrica Zedis en Lliçà d’Amunt. Consiste en 13 casetas transportables que acogen una parte sustancial de las obras de Carlos Pazos organizadas temática y/o cronológicamente, según los casos, con el objetivo de que su obra pueda viajar con facilidad de un lado a otro del planeta. Actualmente, insistiendo en su pasión por el arte y la literatura, prepara un largometraje titulado Artíssimo, collage para leer que presentará? en septiembre de este año en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

Descárgate el cartel

Corto 2015, Tragèdia, el cant de la cabra

El corto del festival 2015 ganador del Premio Laus de Oro.

El corto de presentación de la XXIV edición de Temporada Alta explica con sensibilidad y con un marcado tono poético cómo nació el teatro hace más de 2.500 años, con una historia que transcurre en la Grecia actual. Ahora que Grecia y la cultura están en un momento tan difícil, queremos reivindicar Grecia y queremos reivindicar la cultura.

Un abuelo explica con cierta nostalgia el origen de la tragedia griega y el origen de nuestra cultura. Con un relato mítico y atemporal que provoca el silencio, el cortometraje reflexiona sobre la distancia trágica entre la Antigua Grecia, madre de todas las culturas europeas, y la Grecia actual, que Europa castiga y que parece haber olvidado las líneas maestras de su génesis cultural. Pero este hombre nos recuerda, con dificultad, de dónde somos y de dónde venimos, manifestando que aún hay un rincón para la esperanza de un futuro renacimiento. Para volver a nacer hay que reconocer la oscuridad, hay que estar dispuesto a morir, una metáfora visual sobre la vida y la muerte que se repite a lo largo del relato.
El corto quiere reflejar Temporada Alta como un baluarte protector de los valores y de la actitud humana que nos han guiado por el camino del conocimiento desde los inicios del teatro. Es nuestra Tragedia, la raíz de todo.
El documental, que fue rodado íntegramente con 20 ciudadanos de la zona entre los días 1 y 7 de agosto en Grecia y Albania, va dirigido a cualquier tipo de público y, aunque la lengua original es el griego, el corto estará subtitulado en catalán, castellano e inglés.

Ficha artística

Producción: Nanouk Films
Dirección: SS (Salvador Sunyer y Sergi Cameron)
Diseño de producción: Víctor Santacana
Director de fotografía: Miquel Martínez Miró
BSO: Diego Pedragosa y Sergi Cameron
Diseño de sonido: Marc Bech (Coser y Cantar)

PREMIOS

Laus de Oro en la categoría audiovisual

Encuesta de públicos​

Con el fin de mejorar el festival y encarar la 25.ª edición, Bitò Produccions ha realizado una encuesta a los espectadores de Temporada Alta. La encuesta se hizo por correo electrónico y la contestaron un total de 1.238 espectadores. La encuesta demuestra que el público es, una vez más, el gran cómplice del Festival Temporada Alta. El 99,6% de los espectadores encuestados asegura que volverá al festival y un 99,52% dice que lo recomendaría. La buena acogida del festival revierte en beneficio del territorio, contribuyendo a proyectar la imagen cultural de la ciudad.

El 55% de los espectadores encuestados viven fuera de Girona o Salt y aprovechan el día que vienen a ver un espectáculo de Temporada Alta para realizar otras actividades en la ciudad. El festival, como activo del propio territorio, es una herramienta de promoción del lugar y de desarrollo del turismo cultural en Salt, Girona y Cataluña.

Consulta el informe